1. ¿Por qué eligió esa profesión?
- La historia “enseña” eso dicen, a no repetir los errores. Lamentablemente los “errores” se producen continuamente, el error que no cesa. Por eso studié historia, para seguir consciente de la santa farsa de los trancursos.
2.¿Cómo fue su primera experiencia como profesor?
- Lo primero que hice al llegar al IES fue preguntar por el cuarto de baño. Yo creo que quien me viera podria pensar que era un agente comercial de alguna editorial. Más tarde he intentado “parecer” un profesor, al menos para corresponder con el hecho de que mi primera experiencia fue magnifica. Todo el mundo debería ser profesor al menos un dia en su vida.
3.¿Qué travesura mas destacada le han hecho?
- La travesura que tengo preparada para final de curso; suspender a los buenos alumnos y aprobar a los malos. ¿ Hay buenos y malos alumnos? Creo que hoy día se hacen pocas travesuras. La inocencia es necesaria para poder ser travieso.
4.¿Tiene influencia de familiares que esten en magisterio?
- No
5.¿Cuál fue la asignatura que peor llevaba?
- Latín. La profesora explicaba muy bien pero, a veces, no sé muy bien por qué razón, me quedaba en blanco mirándola.
6.¿Qué es lo que menos le gusta de su profesión?
- No me gusta de mi profesión las personas que aceptan la derrota de antemano. ¿ Un médico renuncia a caso a asistir a enfermos terminales?
7.¿Cuál es la pregunta más tonta que le han hecho en clase?
- Ninguna. Tristemente hoy todos somos excesivamente listos como para atrevernos a formular preguntas tontas.
8.¿Cual fue su trabajo cuando estudiaba?
- Afortunadamente y gracias a la esencia auticapitalista del marujeo español, no trabajé mientras estudiaba. Dicen que el trabajo es una malditicon (bíblica), pero la verdadera maldición es no tenerlo. Trabajar permite pensar poco y eso nos ayuda a no creernos tan infelices.
9.¿Era el típico estudiante de matrícula?
- He sido de todo: he gozado tanto de algun insuficiente como de bienes, notables y una sola matricula en mi vida.
10.¿Tenía algun mote en el colegio?
Inconfesable, no vaya a gustarle a alguien y me robe el mote. A mí los motes me recuerdan a la mili o reyes medievales. La mili se acabó, los reyes medievales quien sabe dónde están ahora… y los motes ojalá acaben en el mismo lugar.
Redactado por Rebeca Merino